Bloques Proteicos

 

Charla sobre sobre las ventajas de utilizar bloques proteicos para suplementar la dieta de nuestra hacienda.

La suplementación Proteica de vacas que pastan forraje seco.

1. Previene la pérdida de peso.

El pasto que se seca o hiela en invierno es rico en celulosa y hemicelulosa, que son fuentes de energía para los rumiantes (vacas y ovejas). Sin embargo, el contenido proteico del pasto seco invernal es muy bajo para satisfacer los requerimientos de los microbios en el rumen, que son los únicos capaces de degradar este pasto seco. Por ello los rumiantes deprimen el consumo de pasto en invierno y defecan bostas fibrosas que son tan características.

Los microbios del rumen también pueden utilizar nitrógeno (N) de fuentes no-proteicas para satisfacer sus requerimientos proteicos. Por ello, se recomienda la suplementación de pequeñas cantidades de nitrógeno no-proteico contenido en bloques con melaza y urea para que los rumiantes utilicen mejor el pasto seco disponible en invierno. La proteína extra aportada a vacas y ovejas, mejora significativamente la digestión del pasto seco invernal, como lo demuestra un bosteo normal. Esto determina mayores consumo del pasto seco de invierno, lo que mejora la performance de los animales en este tipo de pasturas la suplementación proteica invernal se convierte en un importante aliado de la producción ganadera realizada sobre pastizales naturales y pasturas subtropicales. El énfasis de cualquier programa de suplementación del pasto seco en invierno es evitar que el ganado pierda peso. Es muy importante promover el crecimiento de las vaquillonas en invierno, para que puedan alcanzar el peso de entore propuesto. También es muy importante evitar que las vacas adultas pierdan peso durante el invierno, para que puedan parir en buena condición, producir mucha lecha para su ternero y se vuelvan a preñar bien durante el servicio, dos meses después de parir.

Ensayos experimentales realizados en nuestro país, en Sud Africa y en el resto del mundo muestran diferencias significativas al finalizar el invierno, cuando se compararon los pesos de animales no suplementados con los de vaquillas Hereford de 160 kg aumentaron en invierno casi 200 gr/día, alcanzando así peso de entore a los 18 meses. Vacas preñadas en Buena Esperanza, San Luis, que pastoreaban Pasto Llorón no perdieron peso en invierno y parieron vigorosamente su ternero.

2. Aumentará la producción de terneros

El pasto seco es deficiente en proteína, energía y minerales. Por ello, al suplementarse en invierno las vacas de cría con bloques proteicos-energéticos-minerales, aumenta significativamente el consumo, la digestibilidad y la utilización de este pasto seco. Por esta razón, las vacas suplementadas mantendrán su peso, parirán en mejor estado y se preñarán dos meses después de parir.

Es bien conocido que la fertilidad (porcentaje de parición está altamente influida por la nutrición y el manejo. Los dos factores que mas impactan la fertilidad es la energía y los minerales aportados por el pasto consumido. Por ello los bloques utilizados para suplementar proteína también deberán contener fósforo, cobre, zinc, manganeso y selenio para prevenir cualquier deficiencia de estos nutrientes tan importantes para la fertilidad.

Muchos ensayos han demostrado el efecto positivo de la suplementación proteica durante el invierno sobre el porcentaje de terneros paridos a la estación siguiente (del 10 a 20%). También mostraron que el uso de la suplementación proteica en años consecutivos aumentan aún mas este porcentaje (+30% cuando la suplementación fue continuada durante cinco inviernos). En la Patagonia Occidental aumentó el porcentaje de señalada de borregas Merino y el peso de corderos criados por ovejas. Por la razón expresada anteriormente, es recomendable que las vacas que pastan forraje seco en invierno también sean suplementadas con cobre, zinc, manganeso y selenio para optimizar los porcentajes de parición.

Otro efecto importante de la suplementación proteico, energético-mineral es la posibilidad de destetar terneros mas pesados. Al no sufrir pérdida de peso las vacas durante el invierno, no es necesario destetarlas anticipadamente para que se recuperen de la lactancia. Así, aprovechando el alto ritmo de crecimiento de los terneros amamantados, se podrán destetar terneros 30-49 kg mas pesados con dos meses mas de edad.

Logrando ambos objetivos (mayor fertilidad y mayor peso al destete), la rentabilidad de los establecimientos de cría se torna sumamente atractiva. Esta variación en las expectativas de renta, contribuirán a aumentar el stock ganadero nacional en este momento tan decisivo.

 
 

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